Tu hombre, un diamante en bruto
Sabemos que tu hombre es un diamante en bruto o casi. Sabemos que es casi imposible convertirlo en un Brad Pitt o George Clooney. Pero lo mejor de todo, es que podemos pulirlo y darle resplandor utilizando las tradicionales tácticas femeninas que tan buen resultado nos dan. Que piense que ha sido el protagonista de su cambio de look.
No se trata de un cambio brusco sino simplemente de hacer menos evidentes sus puntos débiles y realzar sus cualidades para que se sienta cómodo con su nueva imagen.
Existen dos tipos de hombres con respecto a la moda: los que se pasan o los que no llegan. Mi chico es de los del segundo grupo. Los que prefieren no arriesgar por si acaso. Ha pasado de los vaqueros más
tradicionales a otros un poco más modernos (pero sin excesos).
Este tipo de chicos no suelen darle importancia a la temporalidad de la ropa: para ellos, nuevo puede ser comprado hace 4 años. Han encontrado un estilo que les hace sentirse seguros y pretende no modificarlo.
Pero aquí entramos nosotras realizando un “pequeño lavado de cerebro”. Diciéndole lo guapo que estaría con unos vaqueros desgastados y un pelín transgresores. De ahí a que aparezca como un top model hay un camino difícil, pero tampoco queremos que nos cambie demasiado ¿verdad?. No sería de la persona de la que nos enamoramos.
la clave para que un hombre se precie de ir bien vestido se basa en 5 claves y que no deben faltar en su armario: un abrigo negro, un traje chaqueta elegante, unos vaqueros que le favorezcan, una camisa blanca y algún complemento importante (un reloj,¿ quizás?. Hay un dicho que refleja muy bien la realidad de esto aunque como en todo existe excepciones: Viste a un hombre y estará genial ese día. Enseña a un hombre a vestirse y estará perfecto toda la vida.

